Sostengo mis suspiros porque no quiero dejar de inhalarte mentalmente. Eres mi todo favorito. Quiero aprenderme de izquierda a derecha, de arriba a abajo todas tus partes. Relacionarte con la mesa, tu cama, el techo, el ventilador, el cuadro japonés, el sofa de la sala y el televisor. Dar con los lunares más hábiles qué juegan al escondite mientras te beso la espalda, saberte despacio y a toda velocidad, atrapar tus miedos y malos momentos en la oscuridad. No quiero dejar de besarte nunca, y voy a decirte que: esta vez no respondo si no te quitas la ropa y me miras despacio.