Noventa
Mira que me has invadido poquito a poco... A mí, que me decía resistente contra eso que ahora causas. Invadiendo, terminando entre mis suspiros y renglones, entre mis ventrículos laterales y poquito en los cardíacos. ¿Cómo lo logras? ¿Cómo eres capaz de eso? ¿Cómo te mantienes con vida hasta en mis sueños? Ya sé, seguro es tu sonrisa y tus abrazos perfectos a la hora exacta, seguro la paciencia a cada uno de mis gestos... No sé, no sé... No sé si por ser izquierdo haces irremediablemente que mi derecha te busque.