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Mostrando las entradas de diciembre, 2011

Absolutamente

Tú iluminas mis días.

Sabe volar y sabe volver.

Y te encargas de darle calor a mi invierno. Justo lo que necesitaba.
¿Cómo es posible, que sólo tu seas la persona en el mundo que me vuelva loca?

Futuros condicionales

Sí, no hacía falta desearlo más. Te quería a mi lado y tu necesitabas algo de mí, quién sabe qué fuese... pero soy feliz.

Flow

Puede que sólo haya sido una noche de sexo para ti, pero sabes? Fueron miles de noches en sueños desde tiempo antes, soñaba con que me follaras de esa forma, soñaba con serle infiel a mi dignidad, soñaba con que por primera vez me buscaras sólo para eso. Jugar a amarnos sin decir nada, otra vez, Diciembre.

Low

Como si todo lo fuera Sinatra, como si todo fuera para un Singin in the rain... Como si todo lo fueses tu y a la vez yo.

12:42

No sé mentir, ni nadar. Sé ser incredula por naturaleza y mi ingenuidad a veces no la puedo ocultar. Ésta soy yo, un conjuro de visiones astrales de sombras amando ...

Designer

Cuando te dije "tu diseñarás mi casa", te incluía como parte de la misma, en el color de las paredes. En las lámparas largas, en los cuadros colgados, en las escaleras minimalistas, en las ventanas grandes, en el piso de la 'sala de estar', te metía entre cada opción posible... y en el colchón de mi cama sin duda.

Paula (I)

Ya se había olvidado de sentir o bien, ya no sabía si olvidar era la palabra. Se había aferrado a evitar cualquier sentimiento, cualquiera en relación a empezar a escribir cursilerías, decir bobadas o pensarle más de diez veces al día; se había aferrado tanto tiempo, con tantos hombres pero esta vez, fue débil. Le aconsejaron "vivir", sentir la montaña rusa, sentir hormigas, mariposas y eso que se siente en el estómago o las tripas cuando uno se ilusiona, pero... le aconsejaron mal, o no sé sabe que tanto daño más que beneficio, puede resultar de todo eso. El punto es que ahora no se borra de la mente al hombre que le beso la frente y le dijo despacito "tienes frío" y la cubrío de abrazos. No se borra de las manos, sus manos. No se le quita esa sonrisa de boba al imaginarle, ni se dejan de escuchar las palabras que se pasean entre su oído medio y el oído interno. No abandona el tratar de acordarse de la pequeña laguna mental entre las veinte cervezas y su beso n...

El amor de un fin de semana

Tu ya ni me recuerdas, yo enamorada. (¡A la chingada!)