Se cierra el telón
Una o mil veces, quién sabe cuánto lo he dicho. Pero ésta vez, de verdad. Quiero no sentir por nadie un amor profundo, estoy cansada... desgastada. Tanto que me cegue a ver lo que realmente estoy a merecer, por creer... por tener fe, fui la persona más triste del día. En menos de diez segundos pude verme derrotada por mi misma. Por darme la oportunidad, por darle la oportunidad. ¿Y mi dignidad? Entonces no tenía, ahora pareciera que quedan las cenizas. Aún estoy, conservo algunas plumas, pero estoy débil. Recibí entre tanto, las peores palabras de agradecimiento al amor más puro que he dado en mi vida... "Me enseñaste a volar y a partirme la madre por hacerme caer de golpe..." ¿Me pide la verdad? Qué más verdad que mi silencio, estar temblando de miedo y tener en los ojos cascadas. Se llega a un semaforo en rojo, y sí pareciera uno de tantos que me he pasado sin mirar ni atrás ni a lo costados. Siempre corrí el peligro, pero ahora... Ya salí herida gravemente. Estuve ...