Luna de ayer


Vigilo tus labios con mirada de nácar, merodeo en las dudas que conducen hasta el beso primero, ese que por la noche se medita y vuelve a repetirse, natural, encendido, como un gesto mecánico. Verte desnudo es comprender el hueco de mis manos. No tengo miedo, amor, porque te quiero.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Si tuviera que volver a comenzar mi vida, intentaría encontrarte mucho antes.

16 de Abril y... Josué

Vinicio