Dos y medio.
En el principio de mi mundo, había una ilusión intacta, sábanas colmadas de desasosiego, un sueño inventado, y el calor incierto de tus manos. Anhelaba que supieras mi nombre, los versos de mi libro abierto, el sabor de mi café, y las rutas del mapa de mi cuerpo. Aprendiste ansioso y sin demora. Lo demás vino ligero. Olvidamos lo que era el tiempo y la desdicha, nos deshicimos de amarras y pliegues, nos desblindamos el alma de balazos. * * * Y no nos vendimos cuentos, ni nos retribuimos culpas, ni nos adosamos arrepentimientos. * En el principio de mi mundo, la noche era sincera como hoy, y estaba tu voz llamándome de lejos. * * Y me dijiste ven, que yo te llenaré de sueños. * * * * * Y Junio estuvo lleno de noches sin dormir ... * * Así terminaba Junio. Con una Luna en Cuarto Creciente. Con tu garganta infectada, mi ojo inflamado y con un mes de Julio diferente. Como los meses que llevas a mi lado.