Bah!
En el kilómetro 1 de la carretera de mi cerebro está tu recuerdo.
Y en el 2, el 3, 4, 5, 6…

Y sólo trato de decirte que te estoy buscando, que me paro en tus caminos y miro dos veces hacia atrás cada vez que sopla viento a favor. Trato de leer el cigarro incluso el café, pero de ti no me dicen nada. El otro día al consultar el horóscopo pensé que era imbécil, pero seguí leyendo...
(—) y no somos compatibles.
Y en el 2, el 3, 4, 5, 6…
Y sólo trato de decirte que te estoy buscando, que me paro en tus caminos y miro dos veces hacia atrás cada vez que sopla viento a favor. Trato de leer el cigarro incluso el café, pero de ti no me dicen nada. El otro día al consultar el horóscopo pensé que era imbécil, pero seguí leyendo...
(—) y no somos compatibles.
Y le quiero tanto tanto
que ni la astrología importa.
que ni la astrología importa.
Comentarios
No dejes que la astrologia, lo arruine, que nada lo arruine.
Esta genial tu blog...
Besos desde la lejanía.
Cada vez me gusta más como escribes :)
¡Muy buen post!
Como dijo La chica que soñaba con la luna, si es amor verdadero, volverá.
El mío, regresó...
Una sonrisa.
A la astrología que le den morcillas.
rifado!
:D!!!
El caso es que sus demás compañeros en vez de reprocharle su mal olor, se reían de él, por novato y pendejo.
Los astros son como el viento, una referencia para realizar lo que tú deseas (o necesites).