
Estoy segura (siempre lo he estado... aunque lo haya negado por miedo, no sé... puedo decirlo esta vez). Es Él.
Quién tiene un lunar en su labio inferior, cabello perfecto y rizado. El de mi muñeco a escala de plastilina, el de los ojos marrón y pestañas largas, el de la cicatriz en su dedo por una navaja mal usada (por mi), el del suéter verde, el que me robó el mes de Abril. El de mi canción favorita. El que ríe siempre. El que le presta su rostro al príncipe de mis sueños. El de la sonrisa perfecta. El de las manos suaves y grandes. El hijo menor, mi paracaidas, el que no quiero que se vaya nunca, el que aparece y me devuelve la vida, el que me hace olvidar el pasado y sólo me hace pensar en futuros a su lado, al que me recuerdan los semaforos, el de mis letras desde hace más de un año... El que narraba Roberto Bolaño en un sueño: bajando del autobús aquél, lleno de animales muertos... no me equivoco, es Él...
el amor de mi vida.
Al que quiero desde que apareció en ella.
::te amaré mejor,
porque mucho y demasiado es un error::
porque mucho y demasiado es un error::





