Y sí, lo hice... pareciera que tiene que decirte las cosas gente extraña a ti para que las hagas, es como una especie de reto. Y así fue, empecé a confiar, en todos y en nadie. Empecé a ser distinta. Confié tanto, hasta caminar con el alma desnuda sin preámbulos ni máscaras.
Siempre fui de las que no ocultan nada, sin temerle al pasado
y que le sonreía al futuro con risa de nervios pero ansiosa. Ahora para quién quiera derrumbar esto que ha crecido con la ayuda de mil brazos, tendrá que ingeniárselas toda la vida. Porque está difícil quebrarme.
Gracias a quién sigue intentándolo,
cada vez me hace más grande.
Tengo alegrías enormes:
Mateo
Mateo
4 comentarios:
Supongo que aprender a confiar es fácil, lo dificil el saber en quien confias...Un besazo :)
Yo creo que aprender a confiar no es nada fácil, así que has conseguido algo por lo que mereces que te diga: Felicidades.
=)
Que bonita la foto!! *.*
es vivir de las simplesas para tratar de ser feliz no importa cuan dificil sea, al final nada te derrumba.
saludos :)
No te muevas de donde estas, ahi se encuentra todo :)
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