Que me jale del pelo y quedarme enganchada en sus pupilas, que fuera lo más bonito que me ha pasado en la vida (más que las noches de abril y la luna de octubre), intercambiarnos sentimientos, cogernos de la mano, compartir calzadas, andar por el mismo suelo y en la misma dirección, tenerle miedo a la soledad cuando no esté y morderle el labio inferior hasta haber probado su sangre, todo eso podría pasar si el beso no es la despedida de los segundos que nunca conocí.
((Larga vida
a los que se olvidan de mí))
Y sentía
como si me arrancaran trozos de corazón,
tú seguías en tu mundo.
Arrancándome-los.
Y no te dabas cuenta…

Cuando se separaron,
Bastet tuvo la sensación de que seguía sin corazón,
pero ahora el de su príncipe ocupaba el vacío.
3 comentarios:
Maldito miedo que nos pone mil trabas y de verdad que da miedo volver a arriesgarse a sentir sabiendo que hay una posibilidad de quedarte solo. Ahí es donde se nos presenta el dilema no?...
Un beso RoO!
que lindo blog
Cuando se separaron,
Bastet tuvo la sensación de que seguía sin corazón,
pero ahora el de su príncipe ocupaba el vacío.
TU BLOG ME DA SOBREDOSIS DE VITALIDAD.
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